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domingo, 18 de septiembre de 2011

TESTIMONIOS DE MADRES DE NIÑOS INMIGRANTES

MANOS PINTADAS CON GENA

Como la entrada titulada testimonios de niños de la calle, esta entrada ha sido extraída de los cuadernos de sensibilización que la asociación Paideia realizo durante el 2007. Al igual que los testimonios de los niños; los de sus madres en varias ocasiones son muy duros pero merece la pena conocer la realidad de estas mujeres.
INTRODUCCION.

En el marco del convenio firmado en Diciembre de 2.005 entre la Comunidad
de Madrid (Agencia Regional para la Cooperación y el Instituto Madrileño del
Menor y la Familia), Entraide Nationale (organismo público encargado de los
servicios sociales en Marruecos y que pertenece al Ministerio de Desarrollo
Social, Familia y Solidaridad) y la Asociación Paideia (entidad especializada
en menores en situación de vulnerabilidad y sistemas de protección y atención
a la infancia).

Madre de Khalil, un chico de 15 años que murió bajo las ruedas de un
autobús en el intentaba emigrar.

Mientras hablo contigo de esto, estoy reviviendo toda la historia de la muerte
de mi hijo. Khalil era una buena persona, tenía buena relación con toda la gente.
Todas las veces que mi hijo hablaba de que quería emigrar yo le contestaba
que podía hacer lo que quisiera pero que mi corazón me decía que no lo
hiciera. Cada vez que él volvía a casa yo sabía que había estado en el puerto
o en el Marjan por cómo traía su ropa. Le decía, “tu estás intentando emigrar”,
él asentía y me decía que era verdad, que él quería ir a España para conseguir
dinero y ayudar a la situación de la familia. Yo le decía “por favor quédate
en casa, ve a la escuela y cuando seas mayor tu podrás ayudarme”.
La historia de emigración de mi hijo comienza cuando ve a un hombre que
vuelve de España con coche, dinero y ayudando a su familia. Nosotros vivimos
en una casa muy humilde y Khalil ve como otros vecinos cuando han
vuelto de España han podido ayudar a su familia y mudarse a una casa mejor.
Cada día él decía “quiero ir a España para conseguir dinero”. Yo le contestaba
tu eres el único hombre de la casa, el único varón entre tus hermanas, yo te
prefiero a ti que a todo el dinero del mundo. Pero él me contestaba” yo no puedo
madre, por dos razones, la primera, todos mis amigos que han emigrado
a España vuelven con mucho dinero; y la segunda razón “la situación de la
familia es muy mala, mis hermanas y mi padre trabajan muchas horas pero
consiguen muy poco dinero”.
Khalil se puso a buscar trabajo e hizo muchas cosas: lijar madera, vender en
la calle, hinchar ruedas de coche, … Mi hijo volvía muy cansado a casa. Un
día me dijo “ya no quiero trabajar ni ir a la escuela, sólo quiero irme a España”.
Los primeros días iba al puerto y de ahí al Marjan (hipermercado grande en
busca de camiones en los que poder colarse en los ejes para entrar al barco).
Cuando volvía a casa me contaba todo lo que había intentado, los incidentes
que tenía con la policía y cómo éstos le pegaban. Yo le decía es mejor no
salir, no emigrar. Entonces estaba tres días sin intentarlo pero al cuarto volvía
a lo mismo. Pasaba unos días en la calle y cuando volvía traía el brazo roto o
alguna herida. Le llevaba al hospital, le curábamos… pero una semana después
volvía a salir a la calle y me volvía a pedir permiso para emigrar. Yo le
contestaba que no podía dejarle.



MUJER MARROQUI

FATIMA, MADRE DE UN NIÑO QUE EMIGRÓ EN 1.994
A ESPAÑA Y HACE ONCE AÑOS QUE NO SABE NADA DE EL.

Mi hijo se marchó de casa en 1.994, cuando solamente tenía catorce años.
Nosotros le buscamos pero nunca apareció. Un amigo de mi hijo, me dijo que
vió a Abdelaziz en el puerto de Tánger y cuando pasó un año, escuchamos
que nuestro hijo estaba en España porque siempre cuando los chicos del barrio
regresaban de España me decían que habían visto a mi hijo. Yo no sé si
es verdad o no, porque mi hijo nunca me ha llamado.
Mi corazón me decía que mi hijo no estaba muerto. Mucha gente me decía que
mi hijo estaba muerto porque nunca se había puesto en contacto conmigo.
Yo recuerdo siempre que mi hijo me decía “mamá!, seguramente me vaya a
España, y cuando vuelva, voy a traer mucho dinero para comprar una casa,
un coche para toda la familia y sobre todo para ti. Yo no quiero volver a Marruecos
rápido, estaré en España mucho tiempo aunque finalmente volveré”.
Yo no creía las palabras de mi hijo, era una broma para mí.
La razón de la emigración de mi hijo fue motivado por un pequeño problema
con la policía. Ellos creían que mi hijo había robado un radiocasete. Yo sabía
que mi hijo no había sido porque estoy segura de la educación que le he dado.
Siempre ha tenido buena educación. La policía cogió a mi hijo y le llevaron
a un centro para menores que tenían problemas con la policía. Hablé con el
responsable de la comisaría y puede hacer que sacaran de nuevo a mi hijo
del centro.
Este fue el problema que mi hijo tenía y creo que por eso se marchó.
Hasta ahora no sabemos nada de él. Hace once años que se marchó. Cada
vez que viene alguien de España, le pregunto si ha visto a mi hijo.
A lo mejor ha encontrado una mujer que le ayude.
Me encuentro enferma y no me gustaría morirme antes de ver a mi hijo. No
quiero la casa. No quiero el coche. No quiero dinero. Quiero ver a mi hijo.


TESTIMONIO DE HASSANIA, MADRE DE UN JÓVEN
QUE MURIÓ VICTIMA DE UN INTENTO DE EMIGRACIÓN CLANDESTINA.

¡Quiero que mis hijos vivan conmigo! Espero que todos los niños que viven en
España vuelvan a Marruecos, a vivir con su familia. Hecho de menos a mis
hijos.
Mi hijo Mohamed no tenía trabajo y tenía 19 años, era muy joven y esperaba
poder trabajar aquí en Marruecos. Cada día iba a buscar trabajo. Pero emigró
y ahora está muerto, murió el día 26 del mes de Ramadán. Ese día después
de Sohor (la comida en Ramadán antes de que salga el sol) Mohamed salió
de casa para ir a rezar a la mezquita, después fue al puerto para intentar emigrar.
Se metió debajo de un camión, a pesar de lo duro de la situación quería
hacerlo. Se metió en los bajos de un camión para así entrar al barco que le
llevaría a España, pero la fuerza del camión le aplastó la cabeza y murió en
el acto, perdió una parte de la cabeza. Muchos niños mueren cuándo intentan
emigrar, sobre todo en estos últimos años. Yo no creo que mi hijo Mohamed
quisiera emigrar. Esa misma noche mi hija Meriam vió que su hermano Mohamed
se vestía y le dió dinero, ella presintió que su hermano se iba a ir. A mí me
pidió dinero. A las 7 de la mañana recibí la noticia de la muerte de mi hijo, no
me lo podía creer y fui al hospital. Allí percibí que la situación era muy grave,
pregunté si podía ver a mi hijo, una persona me dijo que no. Mi hermana me
mostró la zapatilla de Mohamed llena de sangre, yo entonces me fui corriendo
y empecé a llorar. Otra persona me dió 100 dirham como ayuda, volví a mi
casa y después toda la familia le enterramos.
Muchos niños han muerto como mi hijo Mohamed: Bilal, Muad.... La mayor
parte de los niños son de Ben Diban y Berwaka. La mayoría de ellos mueren
antes de llegar a España, en la carretera, en el puerto, en la calle. La muerte
de Mohamed fue muy dura para sus hermanos, ellos lo recuerdan hasta hoy.
El hermano pequeño, Yusef, creyó que la muerte de Mohamed fue por designio
de Dios.
Quiero que mi testimonio haga pensar a todos los niños y jóvenes que es mejor
que vivan en Marruecos y buscar su futuro aquí, con su familia, porque la
emigración es muy dura, muy difícil y supone una experiencia muy peligrosa.

CALLES DE LA KASBA TÁNGER

TAMA ,
MADRE DE UN JÓVEN QUE MURIÓ QUEMADO EN LA CALLE.

Mi hijo estaba trabajando en la construcción aunque a veces no había. Siempre
han soñado con viajar a España. Cada noche iban al puerto para emigrar.
A mi no me gustaba la idea, me quedo preocupada porque no se como acaban.
Finalmente se marchó. Yo lloré mucho y estaba muy nerviosa.
Mi hijo me llamaba por teléfono y me enviaba algo de dinero, pero después
nosotros no hemos sabido nada de él. Entonces comencé a preguntar y a
llamar por teléfono a un amigo en España que en ocasiones había estado con
mi hijo.
Un día, una mujer me preguntó donde estaba mi hijo y yo la respondí, no sé.
Esta mujer también tenía un hijo en España y parece ser que se conocían.
Al cabo de dos días, la mujer vino otra vez y me dijo que se había enterado
de que mi hijo había muerto en España. Yo no la creí porque me es muy difícil
para mi creer que mi hijo ha muerto. Creo que es insoportable para una madre
saber que su hijo se ha muerto. Yo creo que estaba soñando.
Ha sido muy difícil para toda la familia y principalmente para su padre. Ha
entrado en una depresión.
Después de cuarenta días, un periódico español habla de que un menor marroquí
había muerto quemado y que habían sido otros chicos. Le cogieron
entre varios y le metieron en gasolina. Luego le prendieron fuego. Fue en
Barcelona.
La policía española vio una cartera de mi hijo al lado del coche. Es por eso
que le han identificado.
Fue mas duro para mi leer de que manera había muerto mi hijo. Me quedé sin
hablar toda la semana. Mi marido también dejó de hablar.
Pasado unos días, pregunté como podía conseguir las cenizas de mi hijo a la
policía española a través de unos amigos, pero no podían hacer nada.
Hablé con la fundación Mohamed V pero tampoco pudieron ayudarme. Hablamos
con abogados, periódicos pero nadie nos pudo ayudar.
Nosotros no sabemos por qué aquel grupo de chicos había quemado a mi
hijo.
Ahora yo solamente pregunto donde están las cenizas de mi hijo. Me gustaría
enterrarlas cerca de su familia. Es ya un sueño, difícil de conseguir.
MUJER MARROQUI PASEANDO EN LA KASBA

jueves, 15 de septiembre de 2011

TESTIMONIOS NIÑOS DE LA CALLE

A continuación os adjuntamos algunos de los testimonios recogidos por la asociación Paideia de niños de la calle en Tanger durante la realización de unos cuadernos de sensibilización  en el año 2007, algunos de ellos son muy duros. Esta asociación, que cuenta con el apoyo de la comunidad de Madrid, esta llevando a cabo varios proyectos tanto en la ciudad de Tánger así como en otras ciudades de Marruecos.


INTRODUCCIÓN:
BARRIO DE LA KASBA TANGER

En el marco del convenio firmado en Diciembre de 2.005 entre la Comunidad de Madrid (Agencia Regional para la Cooperación y el Instituto Madrileño del Menor y la Familia), Entraide Nationale (organismo público encargado de los servicios sociales en Marruecos y que pertenece al Ministerio de DesarrolloSocial, Familia y Solidaridad) y la Asociación Paideia (entidad especializada en menores en situación de vulnerabilidad y sistemas de protección y atención a la infancia) se desarrolla un proyecto de cooperación en Marruecos que tiene como objetivo general, la mejora de las condiciones de retorno, de reagrupación y de integración social de los menores de catorce años en su medio familiar.origen y de estimular la disminución de la inmigración irregular.



CASCO VIEJO DE TÁNGER
 


AYOUB, 14 AÑOS

La historia de mi vida ha sido como una película, ha tenido un principio y un final,
Yo vivía en Al Jadida con una familia que me querían como a un hijo. Todo
estaba bien pero llegó un día en que no quería ir al colegio y tampoco quería
trabajar. La familia me dijo la verdad de mi vida. Me contaron que yo no era su
hijo. Me puse a llorar, me dolía el corazón. A partir de aquí, no quería estar en
casa y me marché a Agadir para buscar otra cosa, una nueva vida.
Conocí a una mujer marroquí que vivía en Bélgica de veinticinco años.
Me dio ropa, dinero y dormía en su casa. Un día estaba en la calle y la policía
me cogió y me llevó a un centro de menores de la calle. Allí estuve dos meses.
Me escapé y cogí un autobús a otra ciudad que se llamaba Klet Sidi Benor.
Allí, conocí a un hombre mayor que hacía malabares y gimnasia en la calle a
cambio de dinero. Me enseñó lo que hacía y comencé a trabajar con él. Tenía
ropa, dinero, comida. Me quedé con el hasta la gran fiesta del cordero.
Conocí a una mujer que su marido estaba en América. Era muy simpática,
me daba ropa, comida y dormía en su casa. La mujer me preguntó de dónde
era y la conté mi historia, entonces me acompañó hasta Al Jadida a ver a mi
familia.
Estuve de nuevo con ellos dos semanas. Se portaron muy bien conmigo pero
no eran mis padres. Me volví a marchar pero esta vez a Casablanca.
Una vez allí conocí a un educador de una asociación que trabajan con los
niños de la calle. Me cogió y me llevó a un centro donde tenía comida, ropa,
escuela, cama…
Yo me escapaba al puerto con otros chicos para irme a España y a veces regresaba
al centro. En Casablanca aprendí a robar y esnifar.
Decidí irme a Tánger con intención de irme a España. Logré pasar a Ceuta
debajo de un autobús. Estuve en Ceuta un año y tres meses en un centro de
menores. Me escapaba a la calle, robaba, volvía al centro,…. hasta que un día
decidí regresar a Tánger para ver si desde el puerto podía irme a España.
La policía en Tánger me pegó mucho y escapé a Fnido, entre Ceuta y Tetouan.
Me gasté todo el dinero que tenía en ropa y cuando quería volver a
Tánger tuve que venderla. Me acuerdo que me fui a Tánger descalzo. Llegué
al Puerto y me quedé allí intentando todos los días irme a España.
AYOUB, 14 AÑOS
El sueño de irme a España se convirtió en una pesadilla. En este tiempo he
encontrado insultos, maltrato y hambre.
Me gustaría regresar un tiempo con mi familia en Al Jadida y también a la
asociación de Casablanca.


HOUSSAM, 13 AÑOS

Echo de menos a mi madre, esta muerta. Murió cuando yo era pequeño, casi
no la llego a conocer pero la echo mucho de menos. Mi padre se volvió a casar
con una mujer que yo creía que era mi madre. Cuando era pequeño, tenía
cuatro años y medio y una mujer me dijo que la mujer que vivía en mi casa no
era mi madre. Mi madre estaba muerta. Yo volví a la casa y dije a la que yo
creía que era mi madre que una mujer me había dicho que tu no eres mi madre.
Me dijo que era verdad y que yo no era su hijo. A partir de aquí la relación
con ella fue distinta, comenzó a pegarme mucho.
Recuerdo que una noche me dijo que si me hacía pis me iba a pegar con una
barra. A la mañana siguiente me desperté y vi que me había hecho pis. Di la
vuelta a la manta pero la mujer, que no era mi madre, se dio cuenta y me pegó
mucho. Subí corriendo a la azotea cuando apareció y me tiró desde arriba.
Eran tres pisos. Cuando me tiró me quedé paralizado porque se rompieron
mis huesos. La mujer, que no era mi madre, no me llevó al hospital porque
tenía miedo de la policía y tuvo que pagar a un hombre para que me escayolara.
Estuve un tiempo en casa recuperándome. En ese tiempo la mujer que no era
mi madre me dejó de pegar mucho aunque poco a poco me fue pegando más.
Mi padre estaba trabajando de militar en el Sahara.
Recuerdo que mi padre volvió y al ver lo que me había pasado insultó a la
mujer que no era mi madre. Mis hermanos me cuidaban mucho pero la mujer
no me quería.
Mi padre se volvió a marchar al Sahara y la mujer me volvió a pegar y me dijo
que cuando mi padre muriera no podía pisar más la casa.
Yo recuerdo que cuando volvía mi padre de trabajar, le contaba todo pero la
mujer decía que era mentira y cuando se volvía a ir me quemaba las manos
con fuego.
Mi hermana, que no era hija de la mujer también era maltratada y se fue de
casa a Tánger. Yo pensé hacer lo mismo y me marché con nueve años.
Llegué a Oazan donde vivía mi abuela, estuve un tiempo con ella pero me
marché a Sock Larba, lugar donde estuve viviendo en la calle durante dos
años. Allí empecé una nueva vida, conocí a nuevos amigos que fueron mi
familia.
He estado en Asilah y finalmente en Tánger.
Llevo cinco años en la calle y nunca más he vuelto a mi casa. La calle y mi
casa son igual de malas.
Si vas a ver a mi familia (le dice al educador) diles a mis hermanos que les
hecho de menos. Voy a estar toda la vida en la calle. Me gustaría tener una
casa donde estar cuando llueva, ver la televisión y tener una manta.


MIRANDO A ESPAÑA PARAISO SOÑADO


MAROUAN, 13 AÑOS

Mi hermano siempre me pegaba muy fuerte sobre todo cuando yo volvía a mi
casa muy tarde. Un día cuando llegue tarde a mi casa, mi hermano me pegó
muchísimo. Mi padre y mi madre estaban fuera de casa. Cada día, mi hermano
me amenazaba, me ataba. Una vez me ató durante dos días y me dio poco
de comer, solamente pan y té.
Yo pensé en escaparme. Me metí en un tren hasta Asilah. Viajar en tren es
muy fácil para todos los niños de Ksar el Kebir. En Asilah encontré muchos
niños. Estuve dos días y me marché a Tánger con mis amigos en tren. Tengo
una buena relación con el tren, es mi amigo de viajes, me gusta el tren.
Cuando llegamos a Tánger fuimos a la medina porque es muy grande, hay
mucha gente y es muy diferente a Ksar el Kebir. También en Tánger hay muchos
lugares con muchos escondites. Mi primera idea, era irme a España por
eso me fui al puerto la primera vez. Cada noche intentaba meterme debajo de
un camión pero no pude.
Después encontré un chico que se llama Mohamed. Era mayor que yo y me
dijo que me fuera con él para vivir en una chabola. Encontré a muchos niños
pequeños. Mohamed, siempre me daba ropa y me daba de comer, también
me daba cigarros y pegamento para esnifar. Pero esto no era gratis porque
nosotros teníamos que buscar dinero para darle y cada día nos obligaba a pedir
limosna y cuando un chico no traía dinero, Mohamed le echaba del grupo
y de la chabola. Mohamed siempre pasaba la noche con A. era un chico muy
bueno y abusaba de él.
Un día, la policía me cogió porque busca a los chicos que esnifan pegamento.
Yo pasé dos días en la comisaría. Me pegaron, me insultaron. Tampoco
comí.
Muchos chicos de la calle me pegan porque soy el más pequeño y no tengo
fuerza. Una noche un grupo vino a por mí y me robaron el dinero y cuando les
di el dinero me dijeron que les diera la ropa que llevaba, pero otro chico mayor
me vio y me ayudó.
Yo creo que Mohamed quiere abusar de mi. También creo que mi hermano
quiere hacerlo.
Yo no quiero vivir toda mi vida en la calle, quiero volver a mi casa y vivir con mi
familia. Quiero dormir y comer en paz y tranquilo, claro, con mi familia. Yo no
quiero que abusen de mi y cuando yo pienso en la violencia de mi hermano,
cuando me ataba y esas cosas, se me quitan las ganas de volver a mi casa.
También creo que soy drogadicto y pienso que si vuelvo a casa van a entrarme
ganas de drogarme.
Voy a esperar a otra vida. Una vida con familia, como otros niños. Quiero estudiar
muy bien, comer y tener ropa muy bonita. Me pregunto por qué mi vida
es así de dura y porqué cada noche tengo miedo de ser abusado. La vida por
la noche en la calle es muy difícil y dura.

MOHAMED JELUL, 13 AÑOS

Hace dos años que me fui de mi casa. Mi padre nunca me ha pegado, siempre
ha sido bueno conmigo. Yo me fui a la calle porque un vecino mayor me
pegaba a mi y mis hermanos, se llamaba Redouan. Yo trabajaba de costurero.
Soy de Ksar el Kevir. Ganaba cincuenta dirhams a la semana pero nunca veía
el dinero porque mi jefe se lo daba a mi madre aunque mi jefe me daba diez
dirhams sin que lo supiera mi madre. Yo estaba muy bien con mi trabajo y mi
vida pero mi vecino nos pegaba mucho. No se lo decía a mi padre porque mis
vecinos ayudaban a mi familia. Mi padre trabajaba todo el día en el zoco con
un puesto de comida.
Me fui de mi casa por primera vez a los once años en Ksar el Kevir. Estuve en
la calle durante un mes. En ese tiempo dormía en la calle pero iba a trabajar
todos los días. Seguía ganando dinero pero no iba a mi casa. Ahora mi hermano
también trabaja y duerme en la calle, como yo hacía hace dos años.
Decidí irme de Ksar Kevir y subí encima de un tren y me marché a Sock Larrba.
Allí conocí a amigos Ahiub, Osam y Abdelhuahed. Estuve en la calle durante
seis meses. Con mis amigos nos marchamos a Asilah y de allí a Tánger .
En Tánger conocí a un señor llamado Ashor, se convirtió en un gran amigo
mío. Pedía limosna durante todo el día y se lo daba a Ashor. Me daba de comer
y me protegía, como un policía.
Echaba mucho de menos a mi madre y decidí irme a Ksar el Kevir. Ví a mi madre
y me puse muy contento. Mi madre me quiere mucho y me abrazó cuando
me vio. No fui a mi casa por miedo a mi vecino.
En la calle me dice la gente que mi padre ha muerto. Murió en mi casa porque
no tenía dinero para medicamentos. Se había operado antes. Yo no me
lo creía pero cuando vi a una mujer que conocía me dijo que era verdad. Me
puse a llorar y fui a la casa.
Estuve en mi casa un tiempo pero mi vecino me seguía pegando y decidí volverme
a ir a la calle de Ksar el Kevir. Estando en la calle conocí a un chico que
se llamaba Aiub y estuve con él en la calle hasta que nos marchamos a Asilah.
Estuve en Asilah tres días y volvimos a mi ciudad.
Por la noche estábamos inhalando pegamento en una estación de gasolina y
se me calló disolvente en el cuerpo. Aiub me pidió un cigarro y yo le dije que
no. Él me amenazó con un mechero pero no le di un cigarro,
entonces Aiub me prendió fuego y como tenía disolvente en el cuerpo salí
ardiendo. Aiub se asustó y fue a buscar a mi madre. Me llevaron al hospital de
Ksar el Kevin pero no tenían medicamentos y me querían enviar al hospital de
Meknes. No podía ver y me dolía mucho el cuerpo, estaba como muerto.
Fuimos al hospital de Meknes donde estuve dos meses. Una asociación de
monjas españolas pagaron el hospital. Cuando estaba mejor me fui al hospital
de Ksar el Kevir y estuve cinco meses.
Después volví a la casa y gracias a las monjas iba al hospital para curarme
una vez a la semana. También nos ayudaban con comida y ropa.
Estaba todo muy bien hasta que el hombre (el vecino) le volvió a pegar y decidí
irme a Tánger y no volver nunca.
Me marché a Tánger y busqué a Ashor, el hombre que me protegía. Ashor
pegaba y abusaba de otros niños pero a mi me protegía. Podía dormir solo a
cambio de darle todo el dinero que conseguía pidiendo en la calle.
Me gustaría volver a trabajar de costurero y visitar a mi madre de vez en cuando.
Me gustaría ir al colegio, no se escribir ni leer.
La calle es muy mala y dura. Toda la gente me pega y los chicos malos me quitan
el dinero. La gente me insulta por que tengo la cara desfigurada. Yo lloro.
Me gustaría vivir en un sitio que no sea la calle ni mi casa.

MOHAMED LAARBI, 13 AÑOS

Soy de Tánger. No esnifaba pegamento. Yo no puedo vivir en mi casa, por eso
vivo en la calle. Mi padre estaba todo el tiempo viajando y la mujer que estaba
en mi casa no era mi madre y los niños tampoco era mi hermanos. Todos los
días pienso en volver a mi casa pero cuando pienso en que mi padre no esta,
nunca entro. No tengo buena relación con la mujer. Cuando esta mi padre,
estoy muy bien. Antes de que mi padre se volviera a casar yo vivía solamente
con él. Fue un año muy bonito, no había problemas. Mis padres se separaron
y mi madre vivía en Larache con otro hombre. Unas veces iba a ver a mi
madre pero cuando mi padre se volvió a casar cambió mi vida y desde ese
momento salí a la calle.
Pensaba irme a España a probar suerte. Muchos amigos se han ido a España
y cuando hablo con ellos, me dice que tienen coches, mucho dinero.
Mi padre ha encontrado a una mujer. Mi madre ha encontrado a un hombre.
Donde estoy yo?.
En la calle conocí a muchos chicos que robaban, pedían dinero y esnifaban.
Comencé a inhalar pegamento. La calle es muy dura, no hay comida y todo
el mundo me pega. No tengo solución. Estoy solo y quiero irme a España. Me
gustaría que mis padres se juntaran como una familia normal.
La calle es un bosque grande, dentro hay oscuridad. Pocas veces estoy contento
y muchas veces estoy triste y lloro.
·······································································································
Aquí acaba la historia de Mohamed Laarbi.
El ocho de Agosto de 2006, Mohamed sufrió un accidente en la estación de tren que
acabó con su vida.
Esa misma noche volvimos a comprobar que en estos momentos, verificamos que
los niños de la calle forman pequeñas familias. El grupo de Mohamed lloró su pérdida
y a partir de entonces ya no es igual. Muchos de ellos regresaron con sus familias por
miedo. Habían perdido a un compañero, querido y amado.



LANCHA RAPIDA TARIFA-TÁNGER    


miércoles, 14 de septiembre de 2011

PROYECTO DE CREACIÓN DE "BANCO" DE UTILES PARA BEBES Y NIÑOS

CREACIÓN DE "BANCO" DE UTILES PARA BEBES Y NIÑOS

Descripción del proyecto:

Creación de un banco de útiles para bebes y niños de todos tipo, ya sea de necesidad básica y diaria o lúdico-educativos.
Mediante la donación de utensilios por parte particulares o empresas crearemos un banco de cosas necesarias para los bebes y los niños de hasta seis años, pueden ser cosas de segunda mano siempre que se encuentren en buen estado. Una vez constituido el “banco” las cosas donadas serán destinadas a dos;

Objetivos:

-Donación de estos útiles a familias o madres solteras Marroquíes que se encuentren en situación de necesidad y tengan hijos o estén esperándolos.

-Utilización de estos útiles en nuestra guardería de Tánger “Marruecos”.

UTILES PARA LA VIDA DIARIA DE UN BEBE
UTILES PARA LA CREACIÓN DE GUARDERIA
                  

Desarrollo de las actividades:

La creación de este “ Banco” se llevara a cabo mediante charlas en las cuales se explicara las necesidades reales de las familias y madres solteras en situación de necesidad en Marruecos.
 En estas charlas se pedirá la donación a particulares, empresas, organizaciones u organismos oficiales.

Cómo patrocinar las actividades:

Para la creación de este “banco”, en la asociación DAAMOR necesitamos colaboración en especie o en Recursos Humanos.

Cualquier empresa, persona particular u organismo puede colaborar con este proyecto mediante la donación de  productos.
Se necesita todo tipo de material escolar y lúdico para bebes- niños de hasta seis años.

También necesitamos material de primera necesidad como leche maternizada, cereales, biberones, chupetes,……….Se necesita todo tipo de útiles para bebes y niños de hasta seis años.

Al mismo tiempo necesitamos ayuda por parte de una imprenta para la realización de carteles, folletos, flyers… que den publicidad a la creación de este “banco” de útiles.

Y, por último, la aportación en Recursos Humanos también es básica para este proyecto, precisamos de personas voluntarias que  quieran dar las charlas destinadas a sensibilizar a los asistentes sobre la realidad que viven días a día las familias en situación de necesidad o las madres solteras en Marruecos y el riesgo que corren sus hijos de ser abandonados .


                              


Marco en el que se desarrollan las actividades:

Todas las personas particulares, empresas, organizaciones u organismos oficiales pueden ponerse en contacto con la asociación DAAMOR para la realización de charlas explicativas o para realizar donaciones a nuestro “Banco”. Estas charlas se pueden enmarcar en jornadas culturales o de sensibilización sobre otras realidades.
La asociación DAAMOR no  cobra una contraprestación económica por la organización de estas actividades solidarias. La función que realizamos, gracias a un grupo de voluntarios, es la de sensibilizar a nuestra sociedad consumista sobre otras realidades, educando en valores.

Como complemento a cualquiera de la actividad, la Asociación DAAMOR pone a disposición de los organizadores de las charlas, cualquiera de sus causas.

Desde nuestro blog, (http://asociaciondaamor.blogspot.com/) se pueden ver todas la causas para lasque estamos recaudando fondos (construcción de una guardería en Tánger, luchar contra la explotación infantil en Marruecos, alimentar a niños de la calle en Marruecos…).

Los organizadores de la charla podrán preparar su evento o jornada para intentar conseguir recaudar fondos para nuestro “banco”, con lo que las actividades solidarias que realizaría la asociación DAAMOR estarían mejor enmarcadas dentro de un objetivo común: conseguir esa causa.

Así, para el cumplimiento de este objetivo, la Asociación DAAMOR no se limitaría a realizar las charlas solidarias, sino que podría aportar, además, su experiencia en la organización de eventos. Desde la Asociación DAAMOR se publicara toda la información del acto en nuestro blog y en sus redes sociales, se enviarían notas y convocatorias de prensa a medios de comunicación y se cubriría el evento con cámaras de vídeo y fotógrafos.

 Al acto acudirían también personas relevantes de la causa para la que se quiera recaudar fondos. Serán ellos quienes expliquen los detalles de la causa a los asistentes.



                               

SITUACIÓN DE LAS MADRES SOLTERAS EN MARRUECOS


“El nuevo Código de Familia (Mudawana) resultado de la reforma del anterior por la presión de los movimientos feministas en el país y el apoyo de otros sectores sociales también reivindicativos de mejoras está vigente desde el año 2004. Permite el reconocimiento de la madre como cabeza de familia y facilita algunas cuestiones que antes no eran posibles. Pero, como ocurre la mayoría de las veces, la ley va por delante de los cambios de mentalidad y de ideas. Se hace difícil la labor de sensibilización, la comprensión de una sociedad cambiante, pero paradójica como es la marroquí.”

Ser madre soltera en Marruecos es como lo era en España hace poco tiempo pero a lo bestia, con una sociedad que le da la espalda hasta en lo más básico y si en España al menos quedaba el regazo de los padres más comprensivos, allí son repudiadas por sus propias familias, enquistadas en el gueto del desamparo más absoluto, y todo ello en constante contraste con una sociedad que dicen que está cambiando, pero a la que le queda mucho por cambiar.

El drama de las madres solteras en Marruecos lo viven intensamente sus hijos, que se debaten entre el abandono y la discriminación por parte de una  sociedad que castiga las relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Las estadísticas son contundentes: cada día nacen en ese país magrebí 153 niños fuera del matrimonio, de los cuales 24 son abandonados por sus madres. Gracias al apoyo del sector asociativo, ocho de esos hijos de mujeres solteras lograran escapar a diario del abandono.

                               

El informe nacional “El Marruecos de las madres solteras”, financiado entre otros por el Fondo de Naciones Unidas para la Mujer  (UNIFEM) y presentado recientemente, desvela a golpe de cifras una realidad soterrada en una sociedad como la marroquí.

La frágil situación de esas madres y de sus hijos empieza cuando el embarazo se hace visible, porque entonces es evidente que ellas han transgredido una norma religiosa y social, calificada por ley como delito. Por otra parte, el Código de Familia marroquí discrimina a la madre soltera que se queda con su hijo: ella solo podrá darle su apellido si su padre o su hermano acceden, y no tendrá ningún derecho a reclamar una pensión del padre biológico.

Asimismo, la ley discrimina también a esos niños, ya que al contrario de los que nacen en el seno del matrimonio, éstos no se consideran “hijos legítimos”, sino “hijos naturales”, y no pueden ser reconocidos por su padre aunque este muestre su deseo de hacerlo.


El artículo 490 del Código Penal marroquí castiga con penas de un mes a un año de cárcel a quienes mantienen relaciones sexuales fuera del matrimonio.

La mayoría de las que deciden desprenderse de sus hijos, lo hacen legalmente, casi siempre en la misma clínica o ante un juez, pero “el 38 por ciento de los niños son abandonados de forma ilegal” .Así, en el 2009 fueron más de 3300 bebés los que cayeron en manos de lo que el estudio denomina como “intermediarios” : los recién nacidos pasan a formar parte en muchos casos de un negocio cuyos clientes son personas que deciden no seguir los procedimientos legales para hacerse con la tutela de un niño. Lo más problemático es la mirada de la sociedad hacia estas mujeres, que son vistas como prostitutas ,una mirada que obliga a muchas de ellas a criar a un hijo cuando se han roto los lazos afectivos con su entorno más próximo.

                      

MUERTE DE LARUI:
NOTICIA Y FOTO EL MUNDO.ES
                                           
Entre cuatro muros levantados con ladrillos y unos plásticos que hacen de techo, Bontaib, rodeada de sus hijos y nietos, comenta que Larui, una chica seria con pocos amigos, se veía forzada a salir a la calle para mendigar.
Su vida refleja la desesperación que puede desencadenar la pobreza, pero sobre todo el repudio que todavía existe en Marruecos hacia la mujer soltera, la divorciada o la que intenta salir adelante por si misma sin el apoyo de un hombre.
El destino trágico de Larui comenzó a fraguarse cuando, a los 15 años, fue violada y se quedó embarazada del primero de sus dos hijos.
Consciente de la vergüenza que podía suponer este agravio para su familia optó por marcharse a la ciudad de Agadir, en el suroeste, y tiempo después regresó a Suk Sebt, una localidad cercana al Atlas, rodeada de extensos de cultivos.
En 2010 el Gobierno lanzó en esta zona la campaña “Ciudades sin chabolismo”, que obliga a la gente a desalojar las chozas en las que viven y a cambio les ofrecen un pequeño terreno, pero no gratuito.
Los responsables de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en Suk Sebt, aseguran que a Larui se le denegó sistemáticamente la parcela que pretendía comprar por no tener marido.
Larui reclamó seis veces durante seis meses su derecho a un terreno. Seis veces y seis meses en los que no obtuvo ninguna respuesta.
El lunes 21 de febrero, se dirigió por la mañana al ayuntamiento de Suk Sebt para volver a quejarse. La AMDH afirma que fue humillada e insultada. Nunca regresó a casa.
Con quemaduras de tercer grado, Larui fue ingresada en un centro sanitario que, según la AMDH, no contaba con los medios necesarios para tratarla, y un día después fue trasladada a un hospital de Casablanca. Murió el 23 de febrero.
“En ningún momento me informaron de lo ocurrido. La trasladaron a Casablanca sin avisarnos, a pesar de que pasamos la noche fuera del centro médico esperando alguna noticia. A día de hoy no nos ha visitado ningún funcionario ni representante de las autoridades”, dice a Efe su madre, mientras enseña un álbum de fotografías.